Hoy es lunes y vuelve a lucir el sol. Esta semana os presento un microrrelato de un poco menos de 200 palabras. Espero que os guste.
La huída del hambre
No se detuvo a pensar en las consecuencias de sus actos. El fin justificaba los medios y aquel allanamiento de morada era necesario para alcanzar su destino. Hubiera deseado hacerse invisible pero era imposible pasar desapercibida. .
Se inició entonces una persecución vertiginosa, hostigada por el hambre, como un fantasma que no se quería despegar de ella. Ella también estaba famélica, y su realidad se había convertido en una parodia del suplicio de Tántalo. No podía darse la vuelta. Ya era tarde para eso. ¿Quizás pudiera esconderse? Miró a sus espaldas, cada vez estaban más cerca. El hambre era acuciante. Corrió. Dieron las seis. Temía el número de la bestia, pero la suerte lo eludió y ella vio, por fortuna, su apetito saciado. Contó veinte. La ficha azul llegó al fin a casa.
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